Cuando se trata del juego de poker sería más correcto recurrir a el vocablo varianza en lugar mala suerte o buena suerte en el poker. Para quienes no estén habituados al término, la varianza es una medida de diversidad de la distribución estadística con relación a su promedio o centro.
Aplicado al poker, esto resultaría ser la distribución de los resultados a lo largo de una serie de manos o sesiones, o los cambios en una dirección positiva o negativa del movimiento de sus efectivos. Dicho así, cuánto mayor resulte ser la varianza más abruptos serán los cambios y cuánto más baja sea habrá más probabilidades de que los resultados de una sesión concreta sean similares al resultado medio del individuo.
Ahora analicemos una situación para entender mejor el concepto. Supongamos que dos jugadores están jugando a todo en la mano de poker, las cartas están vueltas, uno de los jugadores va por delante y el otro tiene cuatro salidas.
En una baraja de 52 cartas se pueden ver 8 (4 sobre la mesa y 2 en cada una de las 2 manos). Quedan 44 cartas sin descubrir y 4 de ellas sirven para que uno de los jugadores gane y el otro pierda. Estadísticamente, las probabilidades de ganar son 40 veces en 44, o 10 de 11. Es totalmente seguro que si le preguntáramos a un jugador de poker si está dispuesto a jugar en un torneo de poker con estas probabilidades de 10 a 1, éste respondería que sí.


